La poca disponibilidad de unidades especialmente en rutas suburbanas y los altos costos de  las tarifas ha obligado a trabajadores de las ciudades dormitorios a quedarse en sus casas o avisar en sus trabajos que no podrán cumplir con el horario establecido.

En las rutas de Guarenas/Guatire- Caracas y San Antonio- Caracas las colas se han extendido sustancialmente ante el retiro de unidades de circulación en los respectivos trayectos.Las tarifas para Guarenas/Guatire en las unidades regulares oscilan entre 7 y 8 mil bolívares por viaje, por lo que los residentes de la zona que trabajan en la capital deden disponer entre 14 y 16 mil bolívares diarios para llegar a los terminales de Caracas, desde donde probablemente deberán tomar otra unidad de transporte.

Para San Antonio de Los Altos, la situación se complica porque solo dependen de los tradicionales terminales y de los piratas, ya que aún el sistema Metro no llega a la localidad. Bajar y subir cuesta mínimo entre 8 y 10 mil bolívares(ida y vuelta).

Para Los Valles del Tuy el tren de cercanías, mejor conocido como “el ferro” lleva a los pasajeros hasta un mismo punto de distribución en Charallave, pero luego deben abordar rutas urbanas para arribar a sus hogares, lo cual aumenta el presupuesto. El pasaje en estos trayectos internos no baja de 3 mil bolívares por viaje.

La peor parte la llevan los trabajadores que vive en El Junquito, muchos han manifestado que les resulta imposible trasladarse a Caracas los lunes y los viernes. Para ellos la opción es movilizarse en las llamadas “perreras” camiones públicos o privados.

Los empleadores han flexibilizado la rigurosidad de los horarios de prestación de servicio ante esta realidad. Algunos empleados han decidido buscar trabajo en empresas que estén más cerca de sus hogares.