Las treinta personas que fallecieron en distintos sitios de la capital murieron por armas de fuego, la mayoría para ser despojados de sus pertenencias
Un cachazo y dos tiros recibió el sindicalista Eugenio Antonio Campos (28), por reclamarle a un delincuente que lo iba a asaltar, en la calle Juan XXIII del barrio La Dolorita, en Petare, municipio Sucre, al este de Caracas.
Su padre Eugenio Campos estaba en su casa cuando “me llamaron y me dijeron que a mi hijo lo habían matado. No sé más”.
Merly Méndez, tía del difunto, contó que el joven estaba frente a su casa, llegó un malandro del mismo barrio en compañía de dos desconocidos y le pidió “todo” a Campos. Este le reclamó el hecho de que fuera a robar a un vecino, y el hombre le propinó un cachazo en la cabeza.
Campos corrió calle abajo y atrás iba el maleante apuntándolo. Se escondió debajo de unas escalinatas y hasta allá llegó el pistolero para darle dos tiros.
El homicida es un peligroso antisocial apodado “Joelito”, ha matado a otros vecinos y anda en fuga.
Eugenio Campos era sindicalista de Sutic, casado y padre de una niña de 11 años.
Treinta víctimas de sucesos violentos
En el barrio San Blas, ubicado en Petare, mataron a dos jóvenes e hirieron a un ciudadano de 51 años.
El sábado entre 9:30 y 10:00 de la noche, se encontraban varios jóvenes alrededor de una moto que estaban reparando, llegaron unos pistoleros que tenían problemas con uno de los presentes y dispararon.
Murieron Jairo Alberto Bracho (17) y Jonathan Torres (18). Con heridas en la cadera y brazo izquierdo resultó Argenis Rafael Salazar Sequera (51), quien fue llevado al hospital Domingo Luciani, de El Llanito.
Carmen López, tía de Johnatan, dijo que el joven residía en la Plaza Venezuela y fue a Petare con un amigo para arreglarle la moto a otro joven. Ella no conoce a las otras víctimas.
Torres estudiaba en el Inces y era el mayor de dos hermanos.
Richard Rodríguez (24), hijo de un funcionario del Cicpc, fue ultimado a tiros en el barrio José Antonio Páez, de El Junquito.
Era mensajero y moto taxista. A las 11 de la noche del sábado estaba compartiendo con unos vecinos, llegó un azote del barrio y le disparó.
En el sector La Torre, de Gramoven, Catia, mataron a Adrianis del Carmen Regalado Zerpa (19). La joven salió con su madre a hacer unas diligencias, dos hombres las interceptaron, y ella cayó al piso. Le dispararon en la espalda y al voltear le dieron otro tiro en el pectoral.
En San José, Cotiza, mataron a Balbino Jesús Martínez Machado (18), ayudante de albañil. Era el mayor de 9 hermanos y trabajaba con su padre.
El viernes a las 9:30 de la noche paseaba en su moto cerca de su casa con un amigo, y les dispararon desde una camioneta de color blanco.
Recibió siete disparos, lo llevaron al hospital Vargas y no lo atendieron porque la sala de emergencias está en remodelación, siendo referido al Seguro Social de San José, allí lo estabilizaron y trasladaron al Pérez Carreño, donde murió a las 3 de la madrugada del sábado.
Su amigo Víctor Romero fue impactado por dos balazos en los glúteos, logrando sobrevivir.
Los vecinos dicen que los pistoleros de la camioneta blanca dispararon contra otras personas de la zona y hubo varios heridos. (Intopress)
Violencia discriminada
Las calles de los diferentes sitios de Caracas se han convertido en inseguras para las personas que habitan en estos sectores, afectados creen que el gobierno no ha hecho nada para aliviar dicha problemática, aunado a esto el gobierno nacional no toca el tema de la inseguridad, problema que para la población es uno de los puntos más importantes por cuanto se trata del derecho a la vida.
Fuente: http://nuevaprensa.com.ve/content/view/28385/2/




Facebook
Twitter
RSS