Vecinos afirman que su calidad de vida se ha ido al piso en los últimos años
Los vecinos de este gigantesco sector que corre paralelo a la vía principal de El Junquito, entre el kilómetro cuatro y el doce, y que cuenta con treinta y seis zonas distintas, ya estaban acostumbrados a recibir agua una vez al mes (a pesar de que según el cronograma de Hidrocapital debería ser una vez cada 18 días) y a los frecuentes apagones, pero al menos los camiones del aseo pasaban un día sí y uno no.
Lentamente, el servicio se fue deteriorando y las visitas espaciándose, al punto de que hoy pasan un mes sí y el otro no. Muchos adquirieron la costumbre de llevar sus bolsas de basura hasta el botadero que está en el kilómetro doce, pero también hay quienes tiran la basura en la vía (que está sucísima) y hay quienes la queman en el patio de sus casas.
Alida Rondón, quien vive en Luis Hurtado desde hace treinta años, explica que sin embargo siempre les han seguido cobrando un servicio que apenas se les presta, y se resiste a ver como algo natural recorrer hasta ocho kilómetros para botar la basura. “Hemos pagado tantos camiones cisterna que ya nos parece normal gastar cuatrocientos bolívares para tener agua. No nos podemos acostumbrar también a esto”, dice.
Calidad de vida en picada
Rondón afirma que todos los habitantes de Luis Hurtado han visto cómo su calidad de vida se ha venido al piso en los últimos tiempos, al punto que desde hace ocho años quienes se encargan de más o menos mantener la vía son los hermanos Oropeza, quienes trabajan por su cuenta y sobreviven gracias al dinero que le dan los conductores: “Antes no era raro ver a obreros de la Corporación de Servicios Municipales de la Alcaldía Libertador haciendo mantenimiento en la vía, pero hace años que no vemos a ninguno”. Denuncia asimismo que en la propia entrada a Luis Hurtado, en el kilómetro cuatro de la vía principal a El Junquito, existe un edificio invadido (antigua colchonería Divenca) que genera botes de agua que han destrozado la vía y que amenazan con hacer colapsar el gigantesco muro principal, que ya presenta grandes grietas.
Rondón señala que los invasores fueron dirigidos hace casi dos años por la propia jefe civil del momento, María Otero, y que hoy cuentan con toda la ayuda del Estado, al punto que reciben dos camiones cisterna diarios. Pero alerta que el edificio no tiene tuberías y que esa agua está terminando en la vía principal, en donde ya hundió un canal en enero, dejando una falla de borde, por donde se puede caer un vehículo.
Fuente: http://www.eluniversal.com/2009/04/29/ccs_art_en-el-sector-luis-hu_1366305.shtml

Paz con todo



Buenos dias , los felicito por su pagina leyendo el dia de hoy lo reportajes noto que la urb luis hurtado se queja del mal servicio de aseo urbano, pues yo soy habitante de la urb cultura en el kl 13 ahi a pesar de cancelar mensualmente un servicio de aseo urbano, solo lo vemos hacer su recorrido en navidad cuando buscan su aguinaldo de resto no los ves en todo el año, o si bajan a la urb solo llegan hasta la bodega, creo que no esta bien y ahi se qdan tomando,todos los vecinos bajan con su basura hasta el KL 12 y pienso que no es justo ya que se esta cancelando un servicio no prestado a donde va ese dinero!!!