Obras conexas como drenajes han retrasado el montaje del viaducto
Será en febrero de 2011 cuando los habitantes de Carayaca podrán disfrutar nuevamente de la carretera que desde hacía 40 años los había mantenido unidos al casco urbano del estado Vargas.
La vía, que colapsó el 8 de junio y que a las primeras de cambio fue presentada por el gobierno regional como un problema que se solucionaría en 15 días, ha requerido el desarrollo de obras conexas, como canalización de drenajes, (de aguas de lluvias y servidas), que han retrasado la colocación de un puente tipo viaducto desarrollado por el Ministerio de Transporte y Comunicaciones, llevando el tiempo de espera de la población a un lapso, por los momentos, de otros seis meses, noticia que en nada agrada a los que transitan a diario por la vía alterna, que ha elevado de una a tres horas el tiempo de traslado hasta Catia La Mar.
“Uno pasa por aquí a diario y uno siente que la obra no avanza, tres o cuatro obreros trabajando, que esta incomodidad va a convertirse en algo eterno, que nos tendremos que acostumbrar a ir a Caracas por la vía de El Junquito, que seguiremos dejando media vida en el autobús. Ojalá en esta oportunidad sea cierto que es en seis meses, porque lo que uno quiere es la solución definitiva del problema” comenta Eucaris Pérez, vecina de casco central.
Representantes gubernamentales aseguran que los trabajos no se han paralizado y que se desarrollan en el ritmo regular que las condiciones de la zona lo permiten. “Actualmente la obra registra un 20% de ejecución y consideramos que entre enero y febrero del año entrante estará concluida. Lo importante es contar con los recursos para la ejecución total y se está haciendo un esfuerzo por levantar un trabajo duradero, no otro pañito caliente” asegura Víctor Colatosti, director Estatal del MTC para Vargas y Distrito Capital.
El funcionario explicó que se está haciendo un trabajo para el adecuado manejo de las aguas que garantice la vida útil del nuevo puente en la curva de San Francisco. “Yo entiendo que la gente esté preocupada, pero no se trata de un atraso, sino del desarrollo de obras necesarias que no se notan a simple vista y cuyos procesos, para que sequen los materiales, no pueden acelerarse”.
Los lugareños prefieren no perder las esperanzas, pero no quieren ser objetos de nuevos anuncios. “Si la gente del MTC dice que en seis meses pues esperaremos, pero que luego cuando estemos en diciembre no vengan con que son seis meses más. Toda paciencia tiene un límite” advierte Julio García, vecino del sector Iberia.
Fuente: http://caracas.eluniversal.com/2010/09/02/ccs_art_otros-6-meses-espera_2024633.shtml




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