Cuarenta y ocho horas es el tiempo que necesitan los organismos de defensa de la entidad para llegar a las comunidades ante cualquier evento natural, por lo que la preparación y prevención son las mejores amigas de los varguenses.
La situación se agrava por el déficit de ambulancias, y las que existentes están más dañadas que en buen estado.
Los hospitales de trauma (tipo B) se quedaron cortos y los tres lugares considerados refugios (Iberia en Carayaca; Galpón 17 en Montesano, Carlos Soublette; y la Almacenadora Caracas, en Urimare) no tienen las condiciones para albergar nuevos damnificados.
Si se trata de equipos y personal, Ángel Rangel, ex director nacional de Defensa Civil, considera que los organismos de defensa locales no están en las mejores condiciones para atender un evento natural como el de 1999. Reconoció que en materia preventiva se han hecho esfuerzos para darle mayor información a las comunidades, “y eso es bueno” dijo.
Donde están preparados es en el aeropuerto internacional de Maiquetía. Los bomberos aeronáuticos cuentan con equipos de última línea que les permiten dar respuesta efectiva a las emergencias aéreas.
En cuanto a las vías consideradas de escape, sus condiciones están críticas. La salida por Carayaca, vía El Junko-El Junquito-Caracas, se cayó hace más de dos meses y aún no terminan de rehabilitarla. La de Galipán (Macuto) está apta sólo para vehículos rústicos, y Guayabal, para caer a Barlovento (Mir), está aún sin pavimentar. La principal, la autopista Caracas-La Guaira, no se da abasto para tanta gente y funcionaría más como vía de acceso para recibir suministros.
Faltan las cuencas. En el estado existen 36 cuencas, desde la parroquia Caruao hasta Carayaca, y la mayoría de ellas fueron las responsables de las pérdidas humanas y materiales durante el deslave de 1999 y la vaguada de 2005. A casi 11 años de esa tragedia, al menos 12 cuencas aún no han sido canalizadas y 7 de las que culminaron no cuentan con el mantenimiento adecuado, dice Rangel.
Juan Carlos Rodríguez, director de Protección Civil Municipal, considera que “la lluvia es un fenómeno natural y debemos aprender a convivir con ella”. Asegura que están preparados para atender emergencias por las lluvias, porque cuentan con tres sistemas de alerta temprana (Tacagua, Mamo y La Zorra) donde se mide constantemente el crecimiento de las quebradas.
Recordó que en el aeropuerto está instalada la Fuerza de Tarea I, que depende de la División Nacional de Protección Civil, la cual está dotada.
El comisario José Canelón, director de Protección Civil Estadal, informó que anualmente se preparan planes de contingencia y aseguró que las cabeceras de las cuencas están limpias, según el último sobrevuelo realizado en junio de este año. Este organismo cuenta con 25 Brigadas de Riesgo, donde se capacita a sus integrantes en qué hacer durante y después de un evento natural o antrópico (causado por el hombre), las cuales se han formado a través de los consejos comunales. Ya tienen 500 voluntarios adscritos al organismo.
Tierra frágil. La falla de San Sebastián de Maiquetía atraviesa el estado, lo cual lo hace vulnerable a movimientos telúricos. Aunque en los últimos años se han dictado charlas y se ha orientado en este sentido, aún falta preparación para atender este tipo de riesgos.
Salomón Vilches, integrante de Emergencias Vargas y quien se ha dedicado a orientar en cuanto a los riesgos sísmicos, explicó que las fallas son producto del roce que existe entre la placa del Caribe y la Suramericana; justo en el medio de ambas se encuentra Venezuela, y de esa falla se desprenden alrededor de 50 más.
“Siempre hay movimiento en la tierra, pero nuestro país ha sido bendecido teniendo en cuenta la actividad sísmica de otros. La vulnerabilidad radica en que construyen viviendas en sitios de alto riesgo”.




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