304 hectáreas están invadidas en Caracas

16 agosto 2010

La última década ha sido el boom de las invasiones en el Distrito Capital. Desde 2001 hasta lo que va de año, una superficie de 304 hectáreas (equivalente a 3.040.000 metros cuadrados) del Distrito Capital ha sido ilegalmente ocupada por miles de familias. Esos terrenos estaban fuera del área urbanizada, por lo que ahora se puede decir que la ciudad ha crecido en esta materia, a pesar de que el año pasado, específicamente el 22 de julio, el alcalde de Caracas hizo un anuncio enérgico y categórico: no permitiré ni una invasión más.

A la fecha se cuentan 70 nuevas barriadas ubicadas en zonas muy vulnerables, como son los primeros kilómetros del Junquito, La Vega, la Panamericana y en la Cota 905, por citar las más afectadas.

En esa misma fecha, la autoridad capitalina había anunciado que estaban estudiando la reubicación de las invasiones de El Junquito de los kilómetros 10 al 14. Y en cuanto a las ocupaciones de los primeros tramos, había dicho que estaban averiguando si la alcaldía tenía terrenos cercanos para reubicarlos.

Palabras más, palabras menos. El alcalde de Libertador dijo “No están permitidas en ningún lado, ni en el perímetro del viaducto Caracas-La Guaira ni en la carretera vieja. Los habitantes del sector El Hueco y Federico Quiroz deben estar tranquilos porque se adelanta un proyecto importante”.

Precisamente los vecinos del Hueco (en el sector La Llanera de la carretera vieja Caracas-La Guaira) hoy en día están siendo afectados por un deslizamiento activo y los del Federico Quiroz (en Gramovén) vieron cómo el mes pasado -a raíz de una fuerte lluvia- se desplomó una vivienda.

Quizás en este tema de las ocupaciones ilegales no han habido nuevos cerros devastados por las personas sin techo. Lo que se entiende es que las ya existentes se están expandiendo, como es el caso de los kilómetros 0 hasta el cuatro del Junquito, cuyas viviendas ilegales tocaron los límites de Gramovén y de Vista Alegre, tal como se aprecia a través del satélite Google Earth.

Desde hace unas semanas, un equipo de geólogos y geógrafos de Protección Civil del Distrito Capital monitorean todas las parroquias y, efectivamente, constataron esa situación.

El satélite les mostró la superpoblación que hay no sólo en esa zona del oeste capitalino, sino también en La Panamericana y, para sorpresa de muchos, en la parroquia El Paraíso.

Ley de amparo. Bárbara Rubio, directora de Protección Civil-Capital, hizo mención a los decretos de zona de riesgo emitidos por el ex alcalde Freddy Bernal, en febrero de 2005 como consecuencia de la vaguada.

Se hablaba específicamente de los sectores Ojo de Agua, La Cruz, El Limón, Chevrolet, Santa Eduvigis, San Onofre, La Changuita, Plan de Manzano, José Gregorio, 19 de Abril, La Victoria, La Línea, El Porvenir, Vuelta La Cordillera, La Pedrera, Simón Bolívar, Blandín, El Pajuí, Las Brumas, Vuelta La Llanera, El Futuro, calle El Prado, Los Silos, Negro Primero y La Caballa. En esos sitios “estaba prohibido realizar enajenaciones, construcciones, reconstrucciones, reparaciones o modificaciones de inmuebles”. Por lo que se ve, el decreto es letra muerta. Todas esas zonas del oeste están invadidas y con más vulnerabilidad que en 2005.

Rubio señala entonces que la gente tiene necesidad de vivienda. “Para ellos es más fácil ubicarse en zonas de riesgo que irse a un refugio. Quizás es un tema de falta de coordinación de las autoridades, pues el decreto está vigente. Así como la ley de Gestión Integral de Riesgo Sociocultural y Tecnológico, de enero de 2009, que precisa que las edificaciones establecidas en zonas de riesgo deben ser demolidas a costa del que está construyendo”. El problema es quién le pone el cascabel al gato.

Lo urbano mal planificado. Caracas tiene un perímetro urbano en el Distrito Capital de aproximadamente 12 mil hectáreas (dato aportado por Roberto Uzcátegui, geógrafo de Protección Civil-Capital). Con todas estas invasiones el área urbana creció 304 hectáreas más, las mismas que se mencionan al inicio.

El problema aquí, de acuerdo a los estudios de campo de Rubio, es que todos esos asentamientos urbanos tienen un riesgo variable porque les faltan las canalizaciones de los drenajes, tienen un permanente bote de aguas blancas, mala disposición de la basura y lo peor es que la gente no entiende que no es la lluvia la que causa deslizamientos, sino que está en un terreno que ya se movió y que posiblemente en otras épocas estuvo desocupado.

Citó un ejemplo visto en el barrio Federico Quiroz de Gramovén. Allí se cayó una casa el 10 de julio pasado. Rubio dijo que el evento ocurrió a la 1 am y que cuando llegaron al sitio a las 9 am, había alrededor del siniestro unos ranchos nuevos. Lo que evidencia otra arista del tema de las invasiones: muchos aprovechan las contingencias para que les resuelvan sus calamidades de vivienda.

Fuente: http://www.ultimasnoticias.com.ve/capriles/cadena-global/detalle.aspx?idart=3268997&idcat=56431&tipo=2

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