“No quiero imaginar cómo será ahora que no tenemos ni el pedacito de vía”, se lamenta Edgar Sánchez, residente de la parroquia Carayaca, para quien el desplome de la carretera que conduce al casco central de La Guaira también derrumbó la rutina de su vida.
“Dejé de llevar a mi hijo a la guardería, en Catia La Mar, porque no llegaba a tiempo y encima me retrasaba para ir a mi trabajo, en Maiquetía. Ya me han amonestado dos veces. Opté por dejar al niño con mi mamá”, resumió preocupado.
Los vecinos de Carayaca, donde habitan 35 mil personas, empezaron a vivir su viacrucis el pasado martes 8, cuando parte del camino (en el sector San Francisco) se cayó a causa de filtraciones en la tierra, producidas por aguas servidas, las cuales debilitaron el muro de contención, unido a la falla que baja del cerro.
Los consejos comunales ya habían alertado sobre el peligro de quedar incomunicados. Hace tres meses plantearon el problema a las autoridades locales y no recibieron respuesta, aseguró una vecina.
El transporte se les ha hecho difícil y el bolsillo está pagando las consecuencias, porque ahora deben abordar tres camionetas en algunos casos, levantarse dos horas más temprano y recorrer a pie una cuesta por 15 minutos para abordar las busetas de un lado a otro. Llegar después de las 6 pm a la parada es una tragedia, pues los choferes no quieren trabajar más tarde por la inseguridad.
…y parió la abuela. Carayaca sólo cuenta con el Hospital Eudoro González, donde pueden atenderse las emergencias básicas y los partos normales, además del CDI de El Añil, pero sin ambulancia. Un todoterreno prestado por la Jefatura Civil es el que está haciendo los traslados que se requieran por la vía de Tarma- Las Salinas; “pero es un camino muy rústico y el paciente puede infectarse o agravarse antes de llegar a La Guaira”, advirtió el vecino Omar Martínez.
Otro servicio que quedó atrapado fue el del cementerio Jardín Memorial Caribe, a un kilómetro del lugar del desplome. Los sepelios están siendo enviados por la vía de El Junquito o por la de Tarma-Las Salinas, ahora que terminó de colapsar la vía, “y eso encarece el servicio”, dijo una afectada.
90 días. El colapso de la vía ya estaba anunciado. La carretera Carayaca-Catia La Mar no ha tenido un mantenimiento regular. Según los proyectos aprobados por el Fides, desde 2004 se han presentado propuestas para ponerle “pañitos calientes” a los tramos que se van deslizando.
En 2004, el Fides aprobó BsF 414.356 para construir un talud en el sector La Esperanza 3, a unos 3 km del tramo colapsado. En 2006, el Plan de Contingencia por la caída del Viaducto 1 planteó reacondicionar la vía como ruta alterna mientras construían el puente. Se le hizo bacheo, pavimentación y señalización. El monto invertido nunca se supo.
Ahora el gobernador, Jorge Luis García Carneiro, anunció que el Mopvi se encargará de la reparación de la vía, en un tiempo estimado de 90 días. Tienen en proyecto construir un viaducto, pero es parte del estudio que hace Fundalanavial para establecer las posibilidades.
Rutas alternas. Los vehículos livianos y los autobuses que no excedan los 32 puestos podrán transitar, según prometieron las autoridades, a partir de mañana por la vía de Picure (planta de Tacoa) hasta La Esperanza.
Otra de las rutas disponibles, aunque no se encuentra en buen estado, es la de Paraíso Azul hasta La Curva del Gas (abierta de 5 am a 9 am, y de 3 pm a 6 pm; para bajar de 9 am a 3 pm y de 6 pm a 4 am).
También está la opción de Tarma-Las Salinas, pero presenta fallas de borde, pedazos en tierra y tramos de concreto partido.
La reposición de insumos llega a paso de morrocoy a la zona
A paso de morrocoy llega la reposición de insumos, en todos los rubros, al pueblo de Carayaca y los sectores San Francisco, Iberia, El Pozo, La Esperanza 1, 2, 3 y 4; Palo de Agua, La Virgencita, La Vaquera y Picure, tras desplomarse la vía principal. La razones son las malas condiciones de las rutas alternas de Tarma-Manzanillo-Las Salinas y Paraíso Azul-Curva del Gas, así como el largo recorrido que representa la de El Junquito.
Los proveedores de alimentos redujeron la frecuencia de viajes en 80%, a causa de la inseguridad y el deterioro que significa utilizar los vehículos por estas vías alternas.
Abilio Jardín, dueño del supermercado Carayaca 70, dijo que sólo han recibido 20% de la distribución normal y las fallas se ven más en los productos de la cesta básica. Él ha tenido que contratar camiones para buscar mercancía en la capital. Pero se va un día antes en la tarde, compra y regresa a la mañana siguiente. “Traigo BsF 30 mil en productos y si me los roban nadie me va a pagar”, agregó.
El gas doméstico y el combustible llegan con retraso. Los camiones de Pdvsa Gas entran por el pueblo de Tarma y visitan tres sectores por día. Félix Hernández, supervisor de la parroquia, dijo que el trayecto antes era de 45 minutos ida y 45 de vuelta; ahora es de cuatro horas. En vez de cuatro gandolas de gasolina con 41 litros cada una por semana, aparecen tres en la única estación de servicio que hay en la zona.
Desde el miércoles se amplió el servicio de aseo urbano, con la implementación de dos nuevos camiones para un total de cinco vehículos que recorren la parroquia todos los días. Acordaron con la Alcaldía de Tovar (Arag), que los camiones vaciarían los desechos sólidos en el vertedero de El Jarillo (Mir.) para disminuir el recorrido.
Los insumos de construcción y ferretería que llegan son suficientes. Carlos Alemán, jefe civil de la parroquia, alerta que hay que tomar medidas de previsión, porque a partir del próximo mes comenzarán las obras de rehabilitación de viviendas que tienen aprobados los consejos comunales, lo cual implica mayor consumo de arena, cemento, ladrillos y cabillas.
Las cisternas de agua que surten a Iberia, La Esperanza y El Pozo también suben por El Junquito, así que el líquido llega sólo dos veces por semana.
Corre peligro el bolsillo de los productores
Cinco veces más costará a los productores de Carayaca sacar su mercancía por las vías alternas, si no quieren ver cómo se pierden las cosechas de 22 rubros agrícolas, las 40 toneladas diarias de pavo procesado y la producción pesquera de Chichiriviche, Puerto Cruz y Puerto Maya en el próximo trimestre. Gilberto Trujillo, productor de El Cohete, dijo que de BsF 50 que pagaba por sus 35 cestas de limón y aguacate, ahora tendrá que pagar BsF 300. Según el director regional del Ministerio de Agricultura y Tierra, Eligio Bolívar, se corre el riesgo de un desabastecimiento agrícola o un fuerte aumento en el precio de estos productos para Caracas y Vargas, porque la mayor producción de cambur, pimentón, tomate, aguacate, cebollín y brócoli está en Petaquire y Cataure.




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