Aunque aún permanecen en observación 38 personas que tuvieron que ser hospitalizadas debido al brote que se registró en Chichiriviche de La Costa, ayer otros veintiún pacientes fueron dados de alta.
Veinte permanecían en el Hospital Universitario de Caracas y uno en el Seguro Social. En total, en los últimos días, han egresado de los centros de salud 37 personas, informó Mauricio Vegas, director regional de salud.
LLamado de atención. Ante la ocurrencia de un caso febril prolongado, de más de ocho días, sin causa aparente de origen, los médicos deben hacer despistaje de mal de Chagas, porque se puede estar en presencia de un caso de esta enfermedad y, mientras más temprano se detecte, más rápido será su control.
El señalamiento lo hace la jefa del Servicio de Inmunología del Instituto de Medicina Tropical de la Universidad Central de Venezuela, Belkisyolé Alarcón de Noya, quien afirma que la ocurrencia de casos de mal de chagas en el país se vienen presentando de manera permanente, pero no se diagnostican porque son casos aislados.
De allí que, cuando un médico reciba un paciente que presente un cuadro con síndrome febril prolongado, en el despistaje debe incluirse el de chagas, porque hay que establecer si se trata o no de esta enfermedad.
En ese sentido, ahora se está haciendo más énfasis en el control de la enfermedad mediante grupos integrados con gente de los hospitales Pérez Carreño, Vargas, Clínico Universitario y el Servicio de Malariología del Ministerio de Salud, haciendo pruebas y seguimiento de los casos, pero en lugar de traerlos, “iremos para allá, porque se trata de una responsabilidad compartida entre la región y las instituciones involucradas”, señaló la especialista.
Asimismo, indicó que la enfermedad de Chagas se puede presentar en cualquier pie de monte del país, sobre todo por la manera de transmisión en los dos últimos brotes, en Chacao (2007) y ahora en Chichiriviche de la Costa, por vía oral.
Recomendaciones. La experta aconseja a la población, para la protección de la salud y de la vida, cubrir con tela metálica las ventanas de las viviendas y apartamentos que tengan vista hacia el Ávila o que estén cerca del Jardín Botánico, de una montaña, en El Hatillo o El Junquito.
Esto no es más que una manera de protección contra el aumento de chipos, que es un fenómeno latinoamericano y mundial, por el calentamiento de la Tierra, que incide en la cantidad de comida y, los ha hecho emigrar de las zonas rurales a las urbanas, donde puedan encontrar qué comer.
POBLACIÓN EN RIESGO
En Venezuela, la enfermedad de Chagas se considera como un problema de riesgo para aproximadamente seis millones de personas que viven en 198 municipios de 14 entidades. Trujillo, Lara, Portuguesa y Barinas, son los estados más afectados, por sus características geográficas de pie de monte, zonas cafetaleras y viviendas de bahareque y paja, que facilitan la infestación por vectores del mal, señala la Guía para el Diagnóstico, Manejo y Tratamiento de Enfermedad de Chagas en fase aguda a nivel de los establecimientos de salud, elaborada por la Dirección de Vigilancia Epidemiológica del Ministerio de Salud, a raíz del brote ocurrido en una escuela de Chacao en 2007.
Fuente: http://www.minuto59.com/en-venezuela/38-personas-permanecen-en-observacion-por-mal-de-chagas/




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