Aguas negras y basura complican la circulación de El Junquito

25 noviembre 2009

Pensar en El Junquito como sinónimo de cochino, cachapas, fresas con crema, caballos, abrigos y chocolate es también imaginarse que para llegar hasta a esa parroquia hay que encomendarse a todos los santos para, por lo menos, entrar al kilómetro 23, donde está el pueblo, con todos los sentidos bien puestos.

Los accesos hacia El Junquito forman un abanico de opciones. Son cerca de siete rutas cuyo estado estructural es uno más deplorable que otro. La vía principal está justo en medio de La Yaguara. Por allí transita todo el transporte público, de carga y particular.

Pero desde que se inicia esa vía, el suplicio no se hace esperar. El tráfico es lento y en menos de un kilómetro de vialidad hay tres enormes huecos que amenazan con tragarse a cualquier conductor.

“Hay que pasar por la carretera mosca. Nosotros conocemos todos los entuertos, pero eso no quita que encontremos un hueco sorpresa. Esta vía está muy mal, hay que hacerle correctivos profundos”, dijo Freddy Zambrano, conductor de microbús.

Como ese declarante, en la parada de las camioneticas que van hacia el pueblo (ubicada al frente de la estación del Metro La Yaguara) son muchos los que opinan que la carretera está de mal en peor, pues las defensas están deterioradas, hay tramos sin luz y sin señalización. A ello le suman que hay constantes botes de aguas negras, principalmente entre los kilómetros 0 y 5, justamente en los bordes de la montaña, donde desde hace cinco años ha habido un profundo desarrollo de invasiones, las cuales a la fecha no han podido ser controladas por las autoridades.

Esas permanentes filtraciones están causando un daño severo no sólo en las cunetas ­que se han convertido en manantiales lineales­, sino en el pavimento que se está cuarteando cual galleta de soda, lo cual genera así incontables baches y hundimientos que dificultan aún más el trayecto vehicular.

De hecho, quienes a diario pasan por allí comentan que fácilmente desde el kilómetro 0 hasta el km. 4 se pueden gastar en el recorrido 40 minutos, eso si no está lloviendo.

Claro, la lentitud además está incrementándose por los choferes del transporte público que irrespetan las paradas, por un lado y por el otro, porque los canales de circulación cada vez se están haciendo más angostos, precisamente porque las invasiones están llegando a la orilla de la carretera y están causando deslizamientos constantes.

Del kilómetro 4 en adelante, el panorama es variante. Hay cuadras enteras en las cuales las molestias las causan los conductores que hacen paradas ilegales o los que usan un canal como estacionamiento.

En otros lados, el tema de los contenedores desbordados de basura es la constante, y cuando se está adentrando en la carretera hacia El Junquito, pasado el kilómetro 9, es más fácil ver los desniveles y el resquebrajamiento del asfalto.

Antes del 25 de septiembre de este año, los choferes que una vez llegaban al kilómetro 4 tenían la opción de desviarse por el acceso que va hacia el sector Luis Hurtado. Una vez internado en ese caminito verde, salían sin contratiempos en el kilómetro 13.

Pero como la vía se desplomó a consecuencia de una fuerte filtración, el paso vehicular se interrumpió por completo.

De hecho, las informaciones oficiales del Ministerio de Obras Públicas y Vivienda daban cuenta de un mes para las reparaciones, contando desde la segunda semana de octubre, fecha cuando se dio inicio al saneamiento del tramo colapsado.

Para el miércoles 18 de este mes, ese acceso todavía continuaba cerrado, por lo cual no quedaba más remedio que seguir camino a El Junquito por la vía principal, que dado su mal estado, no es un buen indicativo para promocionar el turismo, pues el resto de los kilómetros está adornado con huecos de todos los calibres.

Dos vías alternas. Subiendo desde La Guaira, por Carayaca se puede llegar hasta el kilómetro 23 de El Junquito. Por lo menos hasta ese tramo se contaron 132 huecos, lo cual quiere decir que es una vía muy peligrosa, principalmente porque carece de alumbrado y está siendo usada por los llamados piratas de carretera. La zona más peligrosa son los alrededores de Junkolandia. El asfalto está muy cuarteado además.

Igualmente por la vía de El Jarillo (se empalma desde San Pedro y San Antonio de los Altos) se lleva al pueblo, pero no es más segura, pues hasta su entrada al estado Miranda presenta muchos baches y desniveles.

El Mopvi construye carretera alterna

Caracas. Para aliviar las colas y facilitar un mejor acceso hacia el pueblo de El Junquito, hace más de tres años la Alcaldía Mayor inició, con una inversión de 21 millardos de bolívares, los trabajos de construcción de la carretera MameraEl Junquito, ubicada en el sector La Cantonera. Esa vialidad tendrá una longitud de 14 kilómetros, con direcciones en ambos y, según el proyecto inicial, tendrá una acera peatonal, que hoy en día no se ha edificado.

Cuando entre en funcionamiento, el recorrido se realizará en 20 minutos aproximadamente. En la época de inicio de la obra, se calcularon dos años para concluirla.

Hoy en día está bastante avanzada, pero de las canteras en adelante, porque en el inicio de la carretera (comienza en Mamera), hasta por lo menos los primeros cinco kilómetros, no se le hizo ningún tipo de intervención. De hecho, está “cundía” de fallas de borde y la quebrada que bordea la carretera está aún sin embaular.

Tampoco hay hombrillos y en comparación con el tramo en construcción ­que llega al kilómetro 14 de El Junquito y que mide aproximadamente 13,40 metros de ancho­ abarca dos canales: uno para subir y otro para bajar.

Según boletines de prensa, el Ministerio de Obras Públicas y Vivienda, ente que asumió la continuidad de las obras, en la quebrada Mamera, conjuntamente con Ambiente, se está haciendo un estudio para embaularla y así proteger tanto la vía. Ahora, de acuerdo con los pronósticos estará lista para finales de marzo de 2010. Falta al parecer 600 metros de edificación.

Cabe destacar que en noviembre de 2008, el presidente Hugo Chávez asignó 80 millones de bolívares fuertes con la finalidad de reimpulsar ese tramo.

En un recorrido hecho por la zona, se vio que aún le faltan las defensas y que la vía tiene muchos cortes que hacen presumir que cuando llueve el agua no baja por las cunetas sino que se filtra por el pavimento. Tampoco se observaron sistemas de reconducción de las aguas servidas a los lados de los canales.

Otro aspecto notorio es que la entrada de la nueva carretera, por Mamera, está muy obstruida, no tiene canalizaciones de aguas negras, se hacen pozos y se encuneta la sedimentación, lo cual genera colas y más colas en el sector.

Desde 1987. La parroquia El Junquito fue creada el 8 de junio de 1987, luego de que parte de las parroquias Antímano, Macarao y Sucre fueras cedidas. Al momento de la delimitación de los municipios Libertador y Vargas, perdió un área que ahora forma la parroquia El Junko, municipio Junko.

Fuente: http://www.minuto59.com/en-venezuela/aguas-negras-y-basura-complican-la-circulacion-de-el-junquito/

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